Pontevedra logra el Premio Nacional de Seguridad Vial como respaldo al límite de 30 kilómetros por hora

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El modelo urbano que se aplica en Pontevedra desde hace una década fue ayer objeto de un nuevo reconocimiento. El alcalde, Miguel Fernández Lores, recibió anoche en Alcobendas (Madrid) el Premio Nacional de Seguridad Vial en la modalidad de gestión. Se trata de la segunda edición de un galardón que otorga la Fundación Española para la Seguridad Vial, en colaboración con aquel ayuntamiento madrileño. Pontevedra fue presentada como candidata por Stop Accidentes y Cogami.

Lores presentó este premio como un respaldo a las medidas para calmar el tráfico y gestionar la circulación en el casco urbano, pero especialmente a la última de las propuestas planteadas, la de extender a todo el casco urbano el límite de velocidad de 30 kilómetros por hora ya aplicado en las calles del centro.

Categoría de gestión

Este Premio Nacional cuenta con ocho modalidades, como la innovación tecnológica, las buenas prácticas, la educación vial y la gestión, categoría en la que se distingue a Pontevedra. El pasado año, este galardón fue a parar a los ayuntamientos de Zaragoza y Madrid. Se define como una "distinción honorífica destinada a reconocer a los responsables y mandos de las instituciones y servicios competentes en materia de seguridad vial que se hayan distinguido por la buena gestión de las políticas o de los servicios que estén bajo su responsabilidad". Por ello, al acto de ayer acudieron, además del alcalde, el concejal de Seguridad Ciudadana, Demetrio Gómez, el edil del PSOE José Valcárcel, el jefe de la Policía Local, Daniel Macenlle y el director de los programas de educación vial del cuerpo policial Antonio Duarte, así como la presidenta de Stop Accidentes Galicia, Jeanne Picard.
Lores destacó ayer la "importancia" de este galardón para la ciudad, "que lleva muchos años trabajando en un modelo cohesionado, vivo y dinámico con actuaciones en zonas peatonales, calmar el tráfico, accesibilidad, áreas de coexistencia, cuyo resultado es un descenso notable de los accidentes".
El alcalde quiso agradecer el trabajo de "mucha gente que colaboró y participó en este modelo, cuya aplicación no fue un camino de rosas. No hay más que recordar que se presentó un recurso judicial contra la peatonalización y hubo movilizaciones ciudadanas, si bien actualmente una gran mayoría entiende este modelo y lo ve con muy buenos ojos".
"Ánimos para seguir"

"Este premio nos da ánimos para seguir adelante", en especial en la aplicación de la Zona 30 en todo el casco urbano, añade el alcalde, que recuerda que "no hay ninguna ciudad en la que se circule a esa velocidad. Hay estudios que indican que apenas se llega a una media de 10 por hora". No obstante, admite que aún hay calles reformadas donde algún coche supera esas velocidades, y cita el caso de Peregrina-avenida de Vigo, por lo que en esa zona se estudió alguna posible medida para obstaculizar ese fenómeno.
Lo que tiene claro Lores es que "a 30 kilómetros por hora se recorren dos mil metros en cuatro minutos, con lo que no se pierde tiempo y su aplicación está legislada y es de sentido común".