Aunque por norma el Reglamento de Circulación no permite rebasar los límites de velocidad, existen algunas excepciones

 

Superar el límite de velocidad

Una de las causas principales de los accidentes de tráfico es la velocidad excesiva o inadecuada. Según el Real Automóvil Club de Catalunya (RACC), tres de cada diez siniestros son consecuencia de este factor.

Esta es la razón por la que la DGT (Dirección General de Tráfico) introdujo el año pasado nuevos límites de velocidad en las carreteras convencionales. La finalidad de pasar de 100 km/h a 90 km/h era la reducción de la siniestralidad en este tipo de vías.

Cuanta mayor sea la velocidad de circulación, la distancia de detención se verá incrementada y el campo de visión disminuido. Si circulamos a 90 km/h necesitaremos 70 metros para que nuestro vehículo se detenga completamente. Si, en cambio, la velocidad es de 100 km/h, la distancia de frenado se incrementará hasta los 84 metros.

Con la visibilidad sucede lo mismo. Al circular a 65 km/h, el campo de visión del conductor es de 70º; si va a 100 km/h, es de 42º; y a 150 km/h solo de 18º.

Todos estos factores no reducen únicamente nuestra seguridad durante la conducción, también la del resto de usuarios de la vía.

Aunque por norma los límites de velocidad no pueden rebasarse, se dan 4 situaciones en el Reglamento de Circulación en las que se permite.

 

Adelantamiento en carreteras convencionales

Hemos oído que, para adelantar a un vehículo, se pueden superar los límites de velocidad que la vía tiene establecidos. Esta afirmación es cierta en parte, pero no siempre puede hacerse.

La premisa únicamente es cierta para turismo y motocicletas que circulen por carreteras convencionales fuera de suelo urbano y con un máximo de 20 km/h por encima de la velocidad permitida. Queda totalmente prohibido hacerlo en autopistas o autovías, y hacerlo también a bordo de otro tipo de vehículos.

 

Vehículos prioritarios en servicios de urgencia

Todos los vehículos de servicios de policía, extinción de incendios, protección civil y salvamento, y de asistencia sanitaria, denominados prioritarios, podrán circular a velocidad superior a la permitida cuando estén en un servicio de urgencia.

Sin embargo, cuando lo estén realizando tendrán que señalizarlo con señales luminosas y acústicas como consta en su normativa. Esta excepción no puede ser aplicada, en ningún caso, a vehículos particulares.

 

Ciclistas

Tal como señala el Racc, el artículo 48 determina que “los ciclos, ciclomotores de dos y tres ruedas y cuadriciclos ligeros” pueden circular a una velocidad máxima de 45 km/h. Este artículo especifica también que los ciclistas podrían superar esta velocidad “en aquellos tramos en los que las circunstancias de la vía permitan desarrollar una velocidad superior”.

 

Ocasiones específicas

Por último, la velocidad permitida también la podrán superar los vehículos que participen en “pruebas deportivas, marchas ciclistas y otros eventos” en vías reguladas por las normas de circulación vigente. De todas formas, deberán estar en posesión de una autorización específica.

 

Fuente: La Vanguardia