Día Nacional de la Seguridad Vial en Argentina

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Según una encuesta realizada por la ANSV, para nueve de cada diez entrevistados la Seguridad Vial era un tema muy alarmante

 

Argentina celebra el 10 de junio el Día Nacional de la Seguridad Vial en el que se celebra la fecha en que fue modificado el sentido de la circulación de los vehículos en el país. Este hecho no está directamente relacionado con la seguridad vial, pero es una causa válida para dar un toque de atención sobre el problema. En ese momento se tomaron muchas medidas de prevención para impedir que este cambio produjera un número mayor de colisiones: campañas de información a nivel estatal y de empresas privadas, reducción de los límites de velocidad máxima, adaptación de las señales viales, aumento del número de agentes de tráfico en la calle y carteles para los cristales traseros para señalar por dónde se debían rebasar los vehículos.

 

Desde 1945 hasta el día de hoy el aspecto de las calles ha evolucionado mucho. Las ciudades son más grandes, el número de habitantes del país ha pasado de 17 millones a más de 40 y el parque de vehículos se ha visto incrementado de una manera muy acentuada. Si en el año 45 estaban contabilizados unos 30 vehículos motorizados cada 1.000 habitantes, en 2017 la cifra calculada es de 300 para el mismo número de habitantes (dejando a un lado motos y maquinaria). En 1945 la Seguridad Vial no suponía ningún problema de salud pública, contrariamente a lo que sucede ahora, que es un problema de tal dimensión que la OMS (Organización Mundial de la Salud) declaró la década 2011-2020 como la Década de Acción por la Seguridad Vial.

Periódicamente, desde 2004, este organismo realiza informe con datos mundiales sobre este problema, el último es de 2015 y debería remarcarse algunos de los elementos que aparecen en él.

 

En el documento se informa que 1,25 millones son las personas de mueren anualmente en siniestros viales y que la cifra de los que sufren lesiones de diversa índole alcanza los 50 millones. El mayor número de siniestros se producen en países con economías de bajos y medianos ingresos, duplicando los que se producen en países de altos ingresos y dan cuenta del 90% de las adversidades que genera el tráfico. Los peatones son los usuarios más frágiles, junto con los ciclistas y motoristas, que suponen el 50% del total de las muertes. Para los niños de entre 5 y 12 años las lesiones causadas por el tráfico son la causa principal de muerte violenta, para los jóvenes de entre 15 y 19 años son la principal causa de fallecimiento, sea violento o no.

 

Según la OMS, existen algunas medidas que son necesarias para la mejora de las tasas de siniestros y sus consecuencias, entre ellas está el control de la velocidad. Sin embargo, los límites de velocidad máxima en Argentina (40 y 60 km/h) siguen siendo altos en zonas urbanas. En zonas escolares la recomendación del control de la velocidad es todavía más específica, aquí la Organización recomienda tener unos límites especialmente restrictivos. Otra de las recomendaciones, en relación con la anterior, es el diseño de calles y rutas con la finalidad de proteger a los usuarios vulnerables (peatones, ciclistas y motoristas). En Argentina esto no sucede a nivel nacional, a pesar de que sí existen ciudades con ideas interesantes como Buenos Aires o Rosario. Medidas como mitigar o segregar el tráfico según el tipo de vehículo son iniciativas que aún están pendientes. 

 

El trabajo de la expansión de un transporte público de calidad es una de las prioridades de la OMS como alternativa a la reducción del uso del vehículo particular. Es importante seguir mejorando los estándares de seguridad a nivel de los vehículos. Los mecanismos y dispositivos que los hacen seguros no tendrían que estar vinculados a diferencias de calidad, todo lo contrario, tendrían que ser universales.

 

Un elemento básico para este organismo internacional es la mejora de los sistemas de recopilación de datos. No se puede generar programas de intervención sin una información fiable, y aún más evaluar su impacto. Argentina está realizando esfuerzos constantes, pero todavía no son suficientes. Se trabaja para crear un sistema único de registro, entre las provincias, pero que únicamente considera las adversidades en el lugar que ha ocurrido.  Debería ser tenido en cuenta lo que sucede con los lesionados y corregir los índices de mortalidad a 30 días del siniestro. Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), en 2016 murieron 5.613 personas en el país; según un informe reciente, en el Hospital Interzonal General de Agudos Osacar Allende fueron atendidos 3.008 lesionados a causa del tráfico en 2017. De gran importancia es remarcar que ni los lesionados leves, ni los menores de edad se derivan a esta institución. 

 

Puede ser que el mejor baremo que constata que todavía hay muchas cosas pendientes es el resultado de la encuesta llevada a cabo por la ANSV en 2016 donde se indicaba que, para 9 de cada 10 entrevistados, la Seguridad Vial es un asunto muy alarmante, y 7 de cada 10 consideraba que sus compatriotas conducían mal o muy mal, que la causa de ello estaba en el incumplimiento de las normas y que el riesgo de sufrir un accidente de tráfico era alto, tanto en carretera como en las calles.

   

                                                        

 

Fuente: el marplatense.com